LOS ANGELES -- Las esperanzas de Matt Kemp de una simple operación en el hombro izquierdo se desvanecieron cuando el toletero se enteró el miércoles por la mañana que las cosas eran peores que lo que pensaron los médicos inicialmente.

Kemp estaba en Arizona para iniciar su rehabilitación luego de una cirugía el 5 de octubre para reparar un desgarro en el ligamento glenoideo umeral y daños al manguito de los rotadores, lesiones que sufrió al choicar con el muro del central en el Coors Field el 27 de agosto.

"Definitivamege me sorprendió y estoy decepcionado", le dijo a reporteros por teléfono en su primer comentario público desde la cirugía. "Me habría gustado que fuese una operación simple. Va a tomarme hasta enero antes de que pueda batear y hacer otras cosas".

Los médicos han dicho que Kemp deberá estar listo para los entrenamientos de primavera. Ha estado montando bicicleta y corriendo en un treadmill desde la operación, y ahora va a incrementar su programa de rehabilitación.

Kemp se perdió 51 partidos en la campaña con problemas en el muslo izquierdo, y después optó por seguir jugando hasta el final de la temporada, pese a los dolores en el hombro.

"Yo le pregunté a los médicos si podía dañarme más el hombro y me dijeron que no, así que seguí jugando", dijo. "Cuando me operaron, se sorprendieron que pudiese haber jugado, porque era peor qyue lo que pensaban".

Kemp claramente no fue le mismo jugador tras chocar con el muro. Estaba bateando .337 antes, cuando los Dodgers estaban apenas dos juegos debajo de San Francisco en la división oeste de la Liga Nacional. Después de la colisión, bateó .214 y el equipo finalizó nueve juegos debajo de los Gigantes.