José Tábata. (AP)

BRADENTON, Florida - El renacimiento de José Tábata sigue siendo el tema del momento en los entrenamientos primaverales de los Piratas. El venezolano dice sentirse como un hombre nuevo, y el personal del club coincide.

Cada quien puede decir lo que quiera, pero las acciones son las que cuentan. El jardinero de 24 años de edad se está haciendo notar esta primavera por la manera en la que está atacando el juego, y un ejemplo de ello se dio en la victoria de los Bucaneros el domingo por 8-6 en contra de los Astros.

Con dos outs en el segundo inning, Tábata se encontraba en la intermedia tras un doblete de dos carreras cuando Clint Barmes conectó un roletazo al campocorto y el tiro de Tyler Greene a la inicial fue de piconazo. La bola rebotó ligeramente en el guante del inicialista Brett Wallace, pero para cuando éste la recuperó y volteó hacia el plato, Tábata ya lo había cruzado.

Este es el mismo pelotero que el verano pasado, a menos de un año de haber firmado un contrato por seis temporadas, fue enviado a Indianápolis por varias razones, una de ellas fue la falta de urgencia.

Clint Hurdle estuvo muy atento a la manera en que el venezolano corrió las bases, la cual que dejó una grata impresión en el capataz.

"Cualquiera que pueda correr tiene que demostrarlo día con día", expresó Hurdle. "Nunca sabes cuándo tendrás la oportunidad de demostrarlo. Ni siquiera hubo jugada en el plato [al anotar Tábata]. Tomó una buena ventaja y fue agresivo a la hora de correr desde la segunda base. Tan pronto cuando la bola fue puesta en juego, el muchacho ya estaba corriendo, dobló limpiamente por la tercera base y cerró fuerte con su llegada al plato. Definitivamente mostró muchas ganas".

Para aquellos que están tomando nota de las habilidades de Tábata, ahora pueden agregarle "velocidad y urgencia" a las capacidades mostradas por el venezolano esta pretemporada. Hurdle está bien consciente de esa lista, porque pudiera tener una decisión muy difícil de tomar.

El renacer del juego de Tábata complica aún más la situación en el jardín derecho. Los Piratas realmente desean que Travis Snider demuestre todo su potencial y se gane el puesto: El muchacho es joven (bajo control del equipo por tres años más) y con mucho más que ofrecer todavía. Clint Robinson, Jerry Sands, Alex Presley y Garrett Jones también compiten por ese puesto. El dominicano Félix Pie se ha visto bien, y otros dos candidatos fuera del roster (Darren Ford y Brad Hawpe) también se han hecho notar.

Tábata puede cambiar cualquier plan.

"Quiero que José demuestre las habilidades que hemos visto de él en el pasado", manifestó Hurdle hace unos días, en respuesta a cómo Tabata podría recuperar la delantera. "Al muchacho se le han presentado varios obstáculos. Lesiones, el reajuste de la liga a su bateo, hacer los ajustes necesarios. Tarde o temprano, tus oportunidades se acaban. A su edad, esta es una excelente oportunidad para recapturar su juego".

Tábata debutó en grande con los Piratas, con quienes bateó para .299 como un novato de 21 años en 2010, y mantuvo el mismo paso la mayor parte de la siguiente campaña. Pero el venezolano sufrió una baja en su juego en 2011 -- sí, justo después de firmar un pacto por seis años - misma que continuó en 2012, al arrastrar un promedio de .216 hasta junio.

Por primera vez, el venezolano admite la probabilidad de algo que otros ya murmuraban acerca de él: El contrato a largo plazo lo hizo dormirse sus laureles.

"Fue un poco difícil para mí el año pasado. No sé por qué - quizás porque ellos me dieron el jardín derecho, y eso me hizo sentir muy cómodo", admitió Tábata. "Ahora sé que tengo que ser consistente día con día, sin importar cuál sea mi situación.

"Cambié todo, me siento muy bien. No sé por qué, pero me siento muy bien. Después de la temporada, quise preparar mi cuerpo (razón por la que no vio acción en la liga invernal de Venezuela). Ustedes pueden ver -- bueno, quizás no - la diferencia. Me siento más fuerte. Amplié mi postura a la hora de batear. El año pasado, mi postura era muy cerrada en la caja de bateo. No tuve poder".

De hecho, nunca ha tenido poder. Para un pelotero de su complexión, debería tenerlo. Su marca más alta de cuadrangulares es cuatro, y su porcentaje de slugging de por vida es un pobre .372.

Tábata no había mostrado poder hasta esta primavera. El oriundo de Estado Anzoátegui, Venezuela, batea para .308 en la pretemporada, y cada uno de sus hits han sido extrabases (un jonrón y tres dobles) buenos para un porcentaje de slugging de .769.

"Su timing no es malo", destacó Jay Bell, el nuevo coach de bateo del club. "El hecho de que haya comenzado la pretemporada bateando de esta manera es una muy buena señal. El muchacho tiene mucho talento. Realmente se disfruta observar a peloteros con talento hacerle swing al bate".

Tábata también es un tipo competitivo. Si el tener un puesto seguro lo hizo bajar la guardia hace un año, esta vez debería sentir todo lo contrario.

"Sí, hay muchos otros peloteros que están luchando duro", reconoció Tábata. "La decisión la tomará el manager. Los Piratas quieren ir a los playoffs, por ende todos tienen que dar el máximo. Todos llegamos aquí [para realizar un trabajo]".

"Eso podría ser una motivación para él", dijo Hurdle acerca de la competencia. "Mis conversaciones [con Tábata] nunca habían sido tan claras y transparentes. Todavía hay mucha gente aquí que cree en él. Nadie quiere verlo caer, y tiene que tomar la iniciativa y hacer las cosas que él controla para que eso suceda. Esa tiene que ser la principal motivación".

Parece que Hurdle deseaba que Tábata tuviera una conversación con sí mismo, que reflexionara. Y parece que Tábata lo escuchó.