Omar Infante.

DETROIT - Los Tigres no han carecido de producción ofensiva desde la parte alta de su lineup este año, pero su noveno bate ha pasado desapercibido a pesar de comenzar la campaña encendido.

El manager de Detroit, Jim Leyland, quien durante varios años ha deseado una mayor contribución desde la parte baja del orden ofensivo, sí se ha dado de cuenta y considera que el venezolano Omar Infante representa una bendición para el club.

Los Tigres terminaron en el 11er lugar de la Liga Americana el año pasado con un OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .603 desde el puesto de noveno bate y en el séptimo lugar en promedio de bateo (.231) y porcentaje de embasarse (.308). Por su parte, Infante no ha registrado un OPS por debajo de .696 desde el 2007 y puede ser un catalizador.

Infante ha conectado al menos un hit en cada uno de los nueves partidos que ha disputado este año. Suma cinco carreras anotadas y otras cuatro impulsadas en lo que va de la campaña. De mantener ese nivel, les dará muchas oportunidades a bateadores como Austin Jackson y Torii Hunter de empujar carreras.

Dada la manera en que Infante batea, Leyland considera que el venezolano encaja perfectamente en la parte baja del orden ofensivo de Detroit.

"Algunos (pitchers) retiran a los bateadores más temidos y se relajan un poco y muchachos como Omar tienen la habilidad de castigarlos por ello", dijo Leyland. "Lo hace muy bien".

Infante ha bateado de hit en cada uno de sus primeros nueves compromisos de la temporada.

"Omar Infante es un jugador muy bueno que no hace mucho ruido", dijo Leyland. "Es capaz de dar batazos claves".