Manny Ramírez. (Wally Santana/AP)

Es cierto que el gerente general de los Yankees, Brian Cashman, ha procurado mantener lejos de su franquicia a jugadores con antecedentes como los de Manny Ramírez.

Muchos ex compañeros de equipo y coaches de Ramírez consideran que el dominicano se dio por vencido y defraudó a los Medias Rojas en el 2008.

Se cree que Ramírez estaba disgustado porque los Patirrojos no le habían ofrecido un nuevo contrato y que por eso él mismo se sacaba del lineup por lesiones que los médicos del equipo no lograban detectar. Pero el deseo de Ramírez se le concedió, ya que fue canjeado a los Dodgers y firmó una extensión de US$45 millones.

De arriesgarse a darle a Manny un contrato a sus 41 años edad, hay que hacerlo con mucho ojo. Se trata de uno de los mejores bateadores de los últimos 50 años y si le queda algo en el tanque, podría ayudar a un equipo de los Yankees que está muy necesitado de ofensiva.

Por otro lado, Manny es especial. A veces es divertido y juguetón, pero también puede ser exasperante.

No obstante, sobran argumentos a favor de que los Yankees le den una oportunidad a Ramírez. O quizás lo deban hacer los Reales, que también están necesitados de ofensiva. Kansas City tiene uno de los mejores cuerpos monticulares del béisbol, pero probablemente no sea suficiente para llegar a la postemporada. Ramírez haría de los Reales un equipo más interesante y quizás hasta más fuerte.

Manny quizás sea la mejor opción para cualquiera de esos dos equipos, ya que ambos podrían utilizarlo como bateador designado y darle la oportunidad de probarse una vez más.

Los Nacionales, Dodgers, Piratas y Filis también podrían beneficiarse de más ofensiva, pero es difícil imaginar a Ramírez patrullando los jardines a su edad. Han sucedido cosas más extrañas, pero lo lógico es ver a Manny únicamente como bateador designado.

Ni los Yankees ni los Reales tienen buenas posibilidades de conseguir un bate de impacto antes del la fecha límite para cambiar a los jugadores sin que tengan que pasar por waivers. Se espera que para el 31 de julio, haya 20 equipos en la contienda y lo último que van a hacer dichos clubs es desmantelar sus rosters en plena pelea.

Si hay un bateador en el mercado, la guerra de ofertas será feroz. En estos momentos, los Yankees simplemente no tienen el talento necesario en sus sistemas como para hacer un cambo de impacto.

Y los Reales, que sí tienen buenos jugadores en su finca, ya cambiaron a dos de sus mejores prospectos, Wil Myers y Jake Odorizzi, para conseguir a James Shields y Wade Davis de los Rays.

El GG de Kansas City, Dayton Moore, tendría que estar convencido de que un canje le asegurara a su club un lugar en los playoffs antes de desprenderse de más talento. Por Ramírez no tiene que dar nada a cambio. El quisqueyano probablemente recibiría un salario mínimo y muchos incentivos. Es casi seguro que no consiga un contrato más allá de este año. Así que, ¿por qué no?

Antes de la campaña del 2012, los Atléticos vieron en Ramírez una contratación de bajo riesgo y altos dividendos. Manny se comportó bien durante los entrenamientos y bateó .302 en 17 juegos en Triple-A.

Pero para cuando Ramírez terminó de cumplir una suspensión por dopaje - su segunda - y disputó esos 17 partidos, los Atléticos tenían un exceso de jardineros y, a petición del cañonero, lo dejaron en libertad. Ningún otro equipo estaba interesado en sus servicios. (Manny no ha visto acción en Grandes Ligas desde que jugó en cinco partidos por los Rays en el 2011).

A Ramírez le fue muy bien en Taiwán, donde registró promedio de .352 con ocho jonrones esta temporada. A qué equivaldría semejante desempeño en la Gran Carpa es lo que los equipos están tratando de determinar ahora mismo.

Es casi seguro que Manny preferiría al equipo de su ciudad natal, los Yankees. ¿Y qué tienen los Mulos que perder? Al igual que los Atléticos, pueden incluir protecciones en el contrato y cortar vínculos con el veterano si algo va mal.

Se pueden decir muchas cosas sobre Manny, pero de tonto no tiene nada. Está consciente de lo que representan los Yankees. Tiene que saber que podrían darle la oportunidad de concluir su carrera con mejor nota, como también debe comprender que no le tolerarían ningún mal comportamiento.

En la Liga Americana, sólo los Reales, Marineros y Medias Blancas han anotado menos carreras que los Yankees. Se espera que Derek Jeter, Alex Rodríguez, Curtis Granderson y Mark Teixiera regresen al equipo para la segunda mitad de la temporada, pero no hay forma de saber cuánto aportarán.

A pesar de todos los tropezones que han tenido, los Yankees aún están en posición de coronarse en el Este de la Liga Americana, lo cual hace a Manny una posibilidad interesante.

Ramírez generaría mucha emoción en el Bronx y eso tampoco tiene nada de malo. Lo que Cashman debe estarse preguntando es si el veterano es capaz de brindar algo más. No le cuesta nada averiguarlo.