Hisashi Iwakuma y Félix Hernández. (AP)

Cuando el dominicano Juan Marichal y Gaylord Perry terminaron la temporada de 1966 con más de cinco ponches por cada base por bolas, los compañeros de los Gigantes eran apenas los noveno y décimo lanzadores desde 1883 que calificaban para el título de efectividad en producir esa clase de números.

Cy Young lo había hecho tres veces, Sandy Koufax dos y Christy Mathewson y Walter Johnson en una ocasión cada uno. Para Marichal, era la segunda vez en su carrera que lograba la hazaña.

Con de un par de lanzadores en Seattle amenazando con unirse a Marichal y Perry en un grupo selecto de compañeros que han tenido por lo menos cinco ponches por cada boleto en una temporada, el 2013 cuenta ahora mismo con seis lanzadores con dichos números. Además del japonés Hisashi Iwakuma y el venezolano Félix Hernández, están en el grupo Adam Wainwright de los Cardenales, Matt Harvey de los Mets, Cliff Lee de los Filis y Max Scherzer de los Tigres.

De mantenerse así estos seis pitchers, sería la mayor cantidad con una campaña completa con dicha proporción 5-1 desde 1998, cuando las Grandes Ligas se expandieron a 30 equipos.

El jueves, Iwakuma permitió cuatro hits y dio una base por bolas mientras le tiraba seis ceros a los Mellizos, rumbo a su décima victoria del año. El derecho encabeza la Liga Americana tanto en WHIP (bases por bolas más hits por inning lanzado) con 0.95 y proporción de ponches y bases por bolas con 5.86 abanicados por pasaporte.

Iwakuma y Hernández están primero y segundo en la Americana en proporción de ponches y bases por bolas, ya que el venezolano tiene 5.44 abanicados por cada boleto. Entre 1893 y 2012, seis equipos contaron con dos (o tres) lanzadores con proporciones de por lo menos 5-1: Los Gigantes de 1966 (Marichal y Perry), los Mellizos de 1967 (Jim Kaat y Jim Merritt), los Bravos de 1996 (Greg Maddux y John Smoltz), los Diamondbabck del 2001 (Randy Johnson y Curt Schilling), los Mellizos del 2005 (Brad Radke junto a los venezolanos Johan Santana y Carlos Silva) y los Filis del 2011 (Roy Halladay y Cliff Lee).

Ningún pitcher en la historia de los Marineros ha terminado con suficientes entradas para calificar para un título de efectividad y con WHIP de menos de 1.00. El WHIP de 1.05 de Randy Johnson en 1995 representa la mejor marca en los anales de la franquicia de Seattle.