José Fernández.

MIAMI -- José Fernández se paró ante la cueva después de la práctica de bateo del martes. En su frente, perlada de sudor, podía verse un gran moretón.

Un compañero le había aplicado pintura morada, sin que Fernández se diera cuenta. Fue una broma a un novato que en esta temporada pocas veces se ha visto como tal.

"Todos me miraban y se reían", dijo. "Yo me preguntaba, `¿qué pasa?' Y luego alguien me lo dijo".

El derecho de los Marlins de Miami es uno de los principales candidatos para el premio al "Novato del Año". Y, en vista de que el cubano se acerca al límite de 170 innings fijado por el club, cumplirá el miércoles su última apertura de la temporada, frente a los Bravos de Atlanta.

Una treintena de amigos y parientes de Fernández asistirá al encuentro. El lanzador de Santa Clara dijo que no puede creer que su campaña esté a punto de terminar.

"Pienso a cada rato, `¿Tengo que irme ya a casa?'", relató. "El tiempo se ha ido volando".

Fernández, de 21 años, seguirá con los Marlins, colistas de su división, hasta el final de la temporada, pero se limitará a alentar a sus compañeros. La próxima campaña, espera seguir lanzando en octubre.

"El próximo año, cuando lleguemos a la Serie Mundial, será buenísimo", dijo. "Ésa es mi meta. Eso es para lo que voy a trabajar antes de la próxima temporada, y sé que mis compañeros harán eso mismo".

Fernández, electo al Juego de Estrellas, tiene una efectividad de 2.23, la segunda mejor de las mayores, después de la de Clayton Kershaw. Ostenta una foja de 11-6, muy meritoria para un equipo con la peor marca de la Liga Nacional.

¿Cuáles eran sus expectativas antes de esta temporada?

"Comenzar en Doble A, jugar medio año ahí y llegar a las Grandes Ligas después del Juego de Estrellas", reconoció. "Todo salió un poco mejor que eso".