Los Piratas esperan llegar lejos en octubre. (Gene J. Puskar/AP)

PITTSBURGH -- Mientras otros veían un equipo a la deriva y en caos, Clint Hurdle tenía otra percepción completamente distinta.

El día que Hurdle asumió como manager de los Piratas de Pittsburgh en diciembre de 2010, su mensaje fue entusiasmar a la ciudad. Enfatizó en el optimismo y esa fue su visión para levantar a una franquicia moribunda.

Es por eso que Hurdle no se da por satisfecho tras conducir a Pittsburgh a una foja 94-68 y su primera postemporada en 21 años. Es por eso que no ve el juego del martes contra Cincinnati como la culminación de tres años de paciencia, progreso y pragmatismo.

Cuando se le pregunta con insistencia con cuánto detalle permitió hacer realidad su visión, se inclina para dar énfasis a sus palabras.

"Ganar una sexta Serie Mundial", dijo.

Pero lo primero va primero.

El equipo que pasó todo el verano desafiando expectativas, ahora debe encontrar la forma de hacerlo otra vez cuando celebre en casa el primer juego de postemporada de Pittsburgh en 7.660 días. Tras una barrida el fin de semana en Cincinnati que dio a los Piratas la ventaja de jugar en casa por el comodín, Pittsburgh ahora tiene que comenzar de nuevo mientras trata de no ser afectado por la clase de expectativas que no se ha visto en la ciudad desde que Barry Bonds se marchó a San Francisco hace 21 años.

"Lo que sucedió el fin de semana no cuenta", dijo Hurdle.

Los Piratas son un equipo en el que hay veteranos que llegaron para resucitar sus carreras y un vibrante núcleo joven que incluye a Andrew McCutchen, candidato a Jugador Más Valioso, y Gerrit Cole.

Quizás no es coincidencia que el zurdo dominicano Francisco Liriano (con foja 16-8 y promedio de efectividad 3.02) abrirá el juego más importante del equipo en una generación. Después que le permitieron entrar al mercado de agentes libres tras una temporada de desilusión con los Medias Blancas de Chicago en 2012, los Piratas firmaron a Liriano por dos años el invierno pasado, lo que ha resultado una de las mejores gangas del béisbol profesional.

Con movimientos de lanzamientos fuertes y una deslizadora devastadora, Liriano redescubrió la forma que lo llevó a participar en el Juegos de las Estrellas en 2006. Lo que es más, encontró su lugar en un equipo que no era el que mejor recibía a los nuevos peloteros en las mayores.

La llegada del lanzador A.J. Burnett en 2012 and y el receptor Russell Martin el invierno pasado fueron señales de grandes cambios. Los dos jugadores tienen anillos de la Serie Mundial. Y los dos todavía tenían algo que probar. Ambos querían ser parte de algo significativo.

Y no estaban solos. Justin Morneau, Jugador Más Valioso de la Liga Americana, aceptó marcharse de los Mellizos de Minnesota tras un decenio con el equipo para pasar el último mes de la temporada en Pittsburgh. El jardinero Marlon Byrd se apresuró a llegar al PNC Park desde Nueva York para aprovechar la oportunidad para llegar a la postemporada por primera vez en sus 12 años de carrera.

Sus caminos, parecido al de Liriano, son un reflejo de la caída y posterior renacimiento de la franquicia. Considerado una vez una de las grandes estrellas futuras del béisbol, Liriano pasó cinco años buscando una nueva identidad tras ser sometido a una operación Tommy John para reconstruirse el ligamento colateral del codo en 2007. Y ha encontrado su identidad en un terreno de juego donde tiene una foja 8-1 con un porcentaje de carreras limpias de 1.47 esta temporada.

Los Rojos --con la gran experiencia de postemporada que les otorga el haber llegado a los playoffs de la Liga Nacional tres veces desde 2010-- tratarán de asegurar que los Piratas tengan que esperar otro año antes de dar el próximo paso. Cincinnati pasó buena parte de la temporada como el tercer equipo en una carrera de tres participantes con San Luis y Pittsburgh por el título de la División Central de la Liga Nacional.

A pesar de lucir desganados en ciertos momentos, los Rojos recibieron un fuerte impulso con el regreso del derecho Johnny Cueto. Este lanzador de 27 años estuvo en el banco buena parte de la temporada con problemas de la espalda, pero sus presentaciones han sido sólidas desde que su regreso el 16 de septiembre. También es probable que los Rojos incluyan en su alineación a Brandon Phillips, su segunda base estrella quien abandonó el juego del sábado con una lesión en una pierna.