Yasiel Puig. (Mark J. Terrill/AP)

LOS ANGELES -- Después de una temporada llena de dramáticas remontadas e imparables definitorios, casi todos en el área Chavez Ravine esperaban ver más magia luego que los Dodgers de Los Angeles se iban abajo en el tercer inning del cuarto partido de la serie por el campeonato de la Liga Nacional.

En vez de eso, los aficionados vieron tristemente cómo su resistente equipo era llevado al borde de la eliminación, incapaz de hacer lo improbable una vez más.

Después de que los Cardenales anotaron tres carreras en la tercera entrada en contra del abridor Ricky Nolasco, San Luis tomó la ventaja de manera definitiva en una victoria de 4-2 el martes, tomando una ventaja de 3-1 en la serie.

Ese es un bache del que los Dodgers nunca han logrado escapar en su extensa historia de postemporada. El déficit resulta desalentador, pero difícilmente infranqueable para un equipo que ha salido adelante en situaciones adversas.

"Estamos conscientes de que hemos pasado por mucho en la temporada regular, pero no es nada en comparación con lo que hacemos ahora", dijo el segunda base Mark Ellis, que terminó de 4-0 al bate. "Sabemos que está en nosotros hacerlo. Es una racha de tres victorias seguidas. Eso es lo único que es".

Pero en cada metódico inning del cuarto partido de la serie, los Cardenales evitaron cualquier posibilidad de remontada en la primera derrota de los Dodgers en casa en cuatro juegos de postemporada.

Los Dodgers conectaron ocho hits --dos más que San Luis-- y embasaron a una cantidad regular de peloteros, pero dos potenciales remontadas fueron controladas en jugadas de doble matanza que terminaron el inning. En otro, terminaron con las bases llenas cuando Nolasco se ponchó con el bat en el hombro.

"No anotamos la cantidad necesaria de carreras, porque dos no son suficiente", dijo Adrián González, que pegó un hit y anotó carrera. "(Pero) ya antes nos hemos recuperado de una situación mucho mayor a una racha de tres victorias consecutivas".

De hecho, Los Angeles estaba 12 juegos debajo del promedio de .500 el 21 de junio antes de que una racha de 42-8 engalanada con impresionantes remontadas y triunfos apretados devolviera a los Dodgers a la postemporada con estilo.

Nolasco, por mucho tiempo el abridor de los Marlins, lanzó sólo cuatro entradas en su primera actuación de postemporada con su nuevo equipo, otorgando tres imparables y tres carreras. No tuvo un desempeño terrible, pero tampoco fue lo suficientemente bueno en una serie de pocas carreras.

Poco después de que Nolasco se ponchó dejando a tres corredores de los Dodgers, el derecho oriundo del área de Los Angeles recibió el mayor batazo de los Cardenales de toda la serie, un batazo de 426 pies de Matt Holliday hacia el bullpen detrás del jardín izquierdo.

Eso fue todo lo que los Cardenales necesitaron para decepcionar a los aficionados ansiosos de estrellas de cine y de campeonatos que llenaron el Dodger Stadium esperando otro final estilo Hollywood para esta espectacular temporada.