BOSTON - La fórmula triunfadora de los Cardenales en esta postemporada se vio nuevamente el jueves en el Juego 2 de la Serie Mundial en el Fenway Park, donde San Luis derrotó a Boston por 4-2 para igualar las hostilidades a una victoria por bando.

Los brazos jóvenes limitaron a los Medias Rojas a cuatro hits y dos carreras. Específicamente, fueron los derechos Michael Wacha, Carlos Martínez y Trevor Rosenthal.

El único daño hecho frente al pitcheo de San Luis fue un cuadrangular de dos carreras del encendido David Ortiz, quien dio su quinto jonrón de la postemporada frente a Wacha.

Por eso llamó la atención una decisión del manager de los Cardenales, Mike Matheny, de dejar al dominicano Martínez en el cierre del octavo inning frente a Ortiz con un corredor a bordo y una ventaja de dos carreras. Aunque el toletero de Boston dio hit dentro del cuadro con los infielders posicionados para los batazos halados del dominicano, Martínez salió ileso de la situación al dominar enseguida al peligroso Mike Napoli.

De esa manera, el derecho joven le premió la confianza a su piloto.

"Siempre le dije, 'quiero uno más, quiero uno más'", relató Martínez sobre la conversación que tuvo con Matheny. "Él me dijo, 'pues vamos, yo confío en ti'".

Teniendo al zurdo Randy Choate calentando en el bullpen, hubiese sido fácil para Matheny irse por el "librito" de zurdo contra zurdo. Pero Martínez venía lanzando bien-diferente al Juego 1 cuando permitió una vuelta en la derrota de San Luis-y eso convenció al dirigente de que lo indicado era mantener al novato de 22 años en la lomita.

"No fue una decisión fácil, sabiendo que teníamos al zurdo listo", reconoció Matheny. "Mucho de eso tiene que ver con lo que vemos, cómo la bola le está saliendo de la mano a Carlos en ese momento.

"Teníamos dos corredores en base, uno por un error y otro con un batazo que apenas se pasó del cuadro. Se les veía buena vida a los pitcheos (de Martínez). Entonces, si pasábamos de Ortiz, teníamos la oportunidad de utilizar esa buena vida contra Napoli, sin tener que traer (al cerrador) Rosenthal para más de un inning".

Así mismo se le dio a Matheny.

En un escenario tan intenso como el Fenway Park, en una Serie Mundial, un novato pudo haberse apretado con dos corredores embasados sin un batazo fuerte. Pero Martínez se portó como si fuera todo un veterano, utilizando su recta "a mil" y su venenoso slider para sacar el cero.

"Siempre he dicho, 'lo que haya pasado pasó ya'", expresó al respecto el oriundo de Puerto Plata. "Siempre (estoy) enfocado en el próximo bateador y lo que tengo que tirarle. Me mantuve enfocado y gracias a Dios lo pude hacer.

"Confío en mis lanzamientos", continuó. "Siempre pensé en lo positivo, no en lo negativo".

Eso mismo vio desde la receptoría el cátcher boricua Yadier Molina, quien ha guiado a Martínez durante este año de novato del dominicano.

"Con David, sabemos que batea mucho, entonces le dije que había que tener cuidado y mantener la bola bajita", dijo Molina. "Mucha confianza. Al muchacho le gusta pitchar, no tiene miedo y eso es bien importante".

Bien importante fue el triunfo de los Cardenales, que ahora vuelven al Busch Stadium con la serie emparejada. Con Wacha (4-0 en esta postemporada), Rosenthal (cuatro salvados y ninguna carrera permitida en 8.0 innings de playoffs/Serie Mundial) y Martínez (EFE de 2.79 en octubre), San Luis dejó que la juventud del montículo lo llevara.

"Es impresionante ver a estos jóvenes pitchar", manifestó Molina. "Tienen buen talento. Es bien divertido cacharles a ellos. No tienen miedo. Van para adelante y estoy contento por ellos".

Y por supuesto, Martínez está entusiasmado por sus dos ceros del jueves-sobre todo el segundo, que no fue de lo más fácil.

"Me siento bien contento gracias a Dios. Bendecido. Hoy hice el trabajo", dijo. "Vinimos de atrás. Siempre estamos activos y estamos enfocados en lo que tenemos que hacer".