David Price.

En caso de que usted no haya puesto atención, un fuerte mensaje fue enviado esta semana para todos aquellos "filósofos" del béisbol tras la firma de un importante contrato. No, no es ese que usted está pensando. Me refiero a éste: Los Rays y el pitcher estelar David Price acordaron un contrato por un año y $14 millones, evitando así ir al arbitraje salarial. Y en cuanto al otro, los Dodgers firmaron al lanzador zurdo Clayton Kershaw por siete temporadas y $215 millones, sueldo que promedia los $30.7 millones por año.

Veámoslo más a fondo: Kershaw ganará más de la mitad que Price el próximo año, entonces ¿por qué mencioné primero el pacto de Price?

Les dije que esto era para "filósofos" del béisbol solamente.

Saquen su mejor combinación de Sócrates, Maya Angelou y Yogi Berra, y ahora consideren lo siguiente: Los Rays ocupan los últimos lugares de todo el béisbol en ingresos totales, pero encontraron la forma de pagarle a Price más que a James Shields, Carl Crawford, B.J. Upton, el dominicano Carlos Peña, e incluso más que a Evan Longoria y Fred McGriff - más que a cualquier otro pelotero en su historia por una razón. Entonces si uno de los equipos con menos poder económico en Grandes Ligas puede hacer algo así, nos dice que al béisbol en general le está yendo muy bien económicamente.

Forbes confirma justo eso. La prestigiosa revista estimó que las ganancias brutas de Major League Baseball excedieron un récord de $8 billones de dólares el año pasado. Como referencia, Forbes calculó las ganancias de MLB en 1995 después de la huelga de jugadores en $2.2 billones tras ser ajustadas a la inflación. Lo que significa que, de acuerdo con Forbes, en los últimos 18 años, las ganancias brutas en el béisbol se han incrementado en un 264%.

Si usted no confía mucho en esos números de Forbes, sólo repase una vez más los de Price y Kershaw esta semana. Mientras que el contrato de Price fue un récord de la franquicia para una temporada sencilla, el pacto de Kershaw impuso una marca para todo el béisbol. Alex Rodríguez tenía la marca previa con $27.5 millones por campaña con los Yankees. Todo eso por encima de los megos contratos recientemente firmados por los dominicanos Robinson Canó con los Marineros y Albert Pujols con los Angelinos, además de Joey Votto con los Rojos, los cuales representan una mezcla de mercados grandes y pequeños.

He aquí la conclusión: No gastas dinero que no tienes, y cuando analizas todas estas firmas millonarias - especialmente las de esta semana, con los Rays cerca del sótano entre los clubes con menor poder económico en el béisbol y los Dodgers cerca de la cima -- bueno, eso nos da una idea. Ningún equipo de Grandes Ligas está siquiera cerca de declararse en bancarrota en un futuro cercano.

No sólo eso, con los multimillonarios contratos de televisión que obtienen los equipos de Grandes Ligas junto con los patrocinadores y demás, no existe tal cosa como un pelotero sobrevaluado.