Clint Hurdle. (Fred Vuich/Getty Images)

El dirigente de los Piratas, Clint Hurdle, comenzará la última temporada de su contrato.

Sin embargo, Hurdle está enfocado en solamente una meta -- tener a su club listo para la campaña del 2014. Pittsburgh dio un enorme paso hacia adelante en el 2013, tras ponerle fin a dos décadas de fracasos con su primera temporada ganadora y clasificar a la postemporada por primera vez desde 1992.

El capataz espera dar otro salto este año.

"Queremos ganar la división", dijo Hurdle. "Queremos ganar la Serie Mundial. Buscamos superar a los otros equipos profesionales de la ciudad".

Y si eso sucede, Hurdle está consciente de que todo se resolverá por cuenta propia.

El piloto sabe muy bien lo que es no cumplir las altas expectativas. A los 20 años de edad, Hurdle fue calificado como la próxima superestrella del béisbol. Aunque jugó partes de 10 temporadas en las Grandes Ligas, solamente vio acción en 100 partidos en dos ocasiones, incluyendo aquella campaña como novato en 1978. Su último encuentro en la Gran Carpa fue a los 29 años de edad.

Las metas no alcanzadas pueden ser una carga, pero para Hurdle se convirtieron en una base. Lo ayudaron como coach y manager para mantener su enfoque en lo que sucede en el momento, y no en lo que los demás pronostican. Por eso llega cada día lleno de optimismo y listo para afrontar los retos diarios. Es capaz de dejar en el pasado las fallas del día anterior.

Es por eso que Hurdle tiene sus metas fijas cuando comiencen los entrenamientos primaverales la próxima semana, aunque él, Ron Roenicke de los Cerveceros, el cubano Fredi González de los Bravos y Ron Washington de los Rangers son los únicos dirigentes sin contratos para después del 2014.

Hurdle se encontraba en una situación similar hace un año, y los Piratas ejercieron su opción para el 2013 en los primeros días de la pretemporada, algo que probablemente ocurrirá también en los próximos días.

"No estoy preocupado", dijo Hurdle. "Tengo mi salud y estoy contento. Eso es lo único que necesito. Tengo un contrato. El tiempo de mi contrato nunca afecta la manera en que hago mi trabajo".

Y Hurdle ha hecho un excelente trabajo en Pittsburgh. Aparte de guiar a los Piratas a los playoffs la temporada pasada, todo eso también llegó después de ver a su club dejar escapar temporadas exitosas con derrumbes en la segunda mitad del 2011 y 2012.

Pero eso ya está en el pasado. El PNC Park se ha convertido en una atracción en Pittsburgh.

"Estamos renovando la unión con la ciudad", señaló Hurdle. "El orgullo y la pasión han vuelto".

Pero lo curioso es que Hurdle en realidad piensa que la pasión regresó hace dos años, pese a una decepcionante segunda mitad. En el 2012, los Piratas estuvieron de primeros en la División Central de la Liga Nacional hasta el 18 de julio. Estaban a 16 juegos sobre los .500 (58-42) el 28 de julio. Perdieron 41 de los últimos 62 compromisos, ganando siete de 28 juegos en septiembre.

"En realidad las expectativas comenzaron a cambiar en el 2012", declaró Hurdle. "Era evidente que muchos estaban decepcionados de que no clasificamos a la postemporada. Notaron que el equipo mejoró. Estaban desilusionados".

En el 2013, los principales obstáculos fueron superados. Los Piratas no tuvieron una marca negativa en ningún mes. Y sobre todo lograron manejar la presión de una batalla con los Rojos por el primer Comodín de la Liga Nacional, subrayado por la barrida de tres juegos en Cincinnati del 27 al 29 de septiembre, colocando a los Piratas en la cima del comodín.

Los aficionados encontraron motivos para celebrar.

"Los jugadores son las principales razones por el cambio", manifestó Hurdle. "Restablecieron esa mentalidad. Ellos son los que visten los uniformes. Han recompensado a la afición que había esperado tanto tiempo".

Sin embargo, no hay que restarle importancia al papel que Hurdle ha tenido en revivir el interés en los Piratas.

El manager le dio a la franquicia una rostro visible, que disfrutaba estar entre la gente.

"Tengo que hacer mis actividades cotidianas, Pittsburgh es la ciudad para nosotros y pienso que nosotros también encajamos en Pittsburgh".