Dan Haren

GLENDALE, Arizona -- Dan Haren está otra vez cerca de casa, y tan sólo eso basta para alegrarlo. El derecho de 33 años no tiene que ser el as de esta rotación o ni siquiera el segundo o tercer integrante.

Después de todo, está rodeado de talento en su nuevo equipo, los Dodgers de Los Ángeles.

Por ahora, se dice feliz de ser el cuarto abridor, puesto que ocupó la campaña pasada Ricky Nolasco, quien deseaba un contrato de largo plazo y terminó firmando por cuatro años con Minnesota.

Haren, quien suscribió un convenio por un año y 10 millones de dólares, considera que aporta durabilidad a la parte baja de la rotación.

"Tomaré la pelota cada quinto día o cuando se me pida", dijo. "Con frecuencia mantendré al equipo en el juego. Con el bateo y el bullpen que tenemos, creo que la combinación será perfecta".

Haren cumplió el domingo con su primera sesión de bullpen en la pretemporada. Fue el primer día de entrenamiento para los lanzadores y receptores de los Dodgers.

Arizona y Los Ángeles abrieron el entrenamiento de pretemporada antes de lo habitual porque comienzan la campaña regular con un par de juegos en Sydney, el 22 y 23 de marzo. A los Dodgers se unió su más reciente contratación monticular, el zurdo Paul Maholm, quien firmó el sábado un acuerdo por un año.

Maholm podría tomar el quinto puesto si Josh Beckett no se recupera plenamente de una cirugía que corrigió un problema en un nervio. Su incorporación proporcionará variantes a los Dodgers, que tuvieron diversos problemas de lesiones en la parte baja de su rotación el año pasado.

Haren firmó en noviembre, muy pronto para un agente libre. Muchos abridores en esa condición siguen buscando empleo o debieron conformarse con menos de lo que buscaban inicialmente. Ante esta situación, Haren está satisfecho por haberse decidido temprano.

Para él, fue fácil incorporarse a los campeones reinantes de la División Oeste de la Liga Nacional.

"Estoy muy cerca de casa y en un club que tiene el banderín", dijo. "No podría pedir más".

El lanzador reside en el condado de Orange, a unos 80 kilómetros (50 millas) del parque. Tanto Haren como su esposa tienen a muchos familiares en el área metropolitana de Los Ángeles.

Haren había jugado nueve campañas con clubes en el Oeste -- Oakland, Arizona y los Angelinos de Los Ángeles-- antes de firmar un contrato por un año con los Nacionales.

Tuvo problemas desde el comienzo. Su promedio de carreras limpias admitidas rebasó las seis en la primera mitad de la campaña, en la que recibió numerosos jonrones. Pero después de perderse algunos juegos por un problema de hombro, Haren reaccionó.

En sus 15 aperturas con los Nacionales, tuvo una efectividad de 3.29. Y en sus últimas cinco salidas, ésta fue de 2.89.

"Trataba de hacer demasiado, en vez de lanzar como lo hago normalmente, lo que es sencillo, mantener la pelota baja, ponerme arriba en la cuenta y tratar de confundir a los bateadores", señaló. "No sé si fue por estar en un nuevo equipo, al otro lado del país. Simplemente no funcionó, así que volví a lo básico".

Sus actuaciones en la recta final de la temporada atrajeron el interés de los Dodgers, que no dudaron en añadirlo a la formidable rotación de Clayton Kershaw, Zack Greinke y Hyrun-Jin Ryu.