PITTSBURGH -- Las Grandes Ligas emplearon por primera vez el lunes las revisiones de video para jugadas que no involucran posibles jonrones. Los resultados fueron instantáneos: un par de errores de los umpires pudieron ser rectificados de inmediato y sin discusiones subidas de tono.

El día inaugural de la campaña mostró el más reciente avance tecnológico que adopta un deporte que toda la vida dependió de la visión de sus umpires.

De ahora en adelante, casi todo fallo puede ser objeto de un reclamo de los mánagers. Cuando ello ocurra, el fallo final será determinado desde una oficina en Nueva York, en vez del terreno. En lugar de out o quieto, batazo bueno o foul, las discusiones se terciarán dos vocablos nuevos en el lenguaje del béisbol: confirmado o rectificado.

El comisionado Bud Selig estuvo presente en el Miller Park de Milwaukee, escenario donde se rectificó el primer fallo. Minutos después, otra decisión debió ser cambiada en el PNC Park de Pittsburgh.

"Tomaron la decisión correcta. Eso es lo esencial", dijo el piloto de los Bravos Fredi González, quien tuvo la razón en su reclamo en Milwaukee, pero su equipo perdió el partido.

El primer caso se dio cuando el piloto de los Cachorros Rick Rentería le pidió a los umpires que le diesen otra mirada a una jugada en la que Jeff Samardzija fue declarado out en la primera base durante la quinta entrada de un juego contra los Piratas en el PNC Park.

Luego de una espera de dos minutos, la revisión confirmó que la decisión de los umpires. Samardzija había ensayado un toque que dio lugar a un doble play.

Más tarde, el corredor de los Cachorros Emilio Bonifacio fue declarado quieto cuando el pitcher tiró a la inicial para mantenerlo cerca de la base en el décimo inning. El mánager de los Piratas Clint Hurdle presentó un reclamo y se comprobó que Bonifacio estaba out. Pittsburgh ganó 1-0.

Y en Milwaukee, Ryan Braun de los Cerveceros quedó quieto tras un hit al cuadro en el sexto. González reclamó y, 58 segundos después, el fallo inicial fue rectificado.

Las revisiones de video para confirmar fallos se empezaron a usar por primera vez el año pasado, pero solo para determinar si una pelota había salido del parque o no.

El béisbol confía que los análisis de las jugadas se hagan con premura, además de minimizar las escenas de discusiones acaloradas entre mánagers y umpires, que a menudo deleitaban a los fanáticos.

De las primeras cuatro revisiones el lunes,ninguna tomó más de dos minutos y medio.