Carlos Gómez. (AP)

ATLANTA -- El jardinero de los Cerveceros, Carlos Gómez, visitó a un niño que fue hospitalizado tras ser golpeado en la cabeza por una pelota de foul en un partido en el Turner Field de Atlanta.

El niño, quien no ha sido identificado, estaba sentado detrás del dugout de Atlanta en el lado de primera base cuando fue golpeado por una línea conectada por Gómez en el séptimo inning. El dominicano miró a las gradas preocupado, mientras el pitcher de los Bravos, Julio Teherán, se agachó en el montículo e hizo una mueca. El niño fue sacado del asiento y después fue llevado al hospital.

"Acabo de visitar al joven fanático que fue golpeado por mi foul anoche", escribió Gómez el miércoles en su cuenta de Twitter. "Está de buen ánimo y tuve la oportunidad de firmar la pelota".

"A uno no le gusta ver a nadie lastimado, especialmente un niño. Fanáticos, ¡por favor estén atentos y traigan su guante!", agregó.

Los Bravos emitieron un comunicado en el que desean al niño "una pronta recuperación" y agregaron que la familia pidió privacidad. No se dieron más detalles sobre su condición.

Poco después del partido, los Bravos dijeron que el niño estaba "consciente y hablando". Fue atendido por personal médico en el estadio antes de ser llevado al hospital.

Teherán quedó evidentemente conmocionado por el incidente, aunque no se afectó su rendimiento y permitió sólo seis hits en el triunfo 5-0 sobre Milwaukee.

"Fue un momento preocupante", dijo el pitcher colombiano. "Me di cuenta que le había pegado a alguien. Fue rápido y duro. Nadie tuvo oportunidad de evadirla".

Teherán también aprovechó para enviarle sus mejores deseos al niño.

"Si alguien lo conoce, por favor déjenle saber que espero que esté bien", agregó.