Los Cardenales buscan más bateo con corredores en posición de anotar. (AP)

Es posible que lo único que necesitaban los Cardenales era volver a casa por algunos días y entrar en una rutina normal. Los largos viajes no solamente desgastan el cuerpo, sino también la mente.

Ese pudo haber sido el caso con los campeones defensores de la Liga Nacional cuando jugaron 26 de sus primeros 38 encuentros en la ruta. En un trecho de cinco compromisos, jugaron en tres ciudades diferentes y tuvieron partidos de día después de viajes a altas horas de la noche.

El piloto de San Luis, Mike Matheny, trató de decirles a todos que pensaba que el calendario -- y los viajes -- fueron un factor. Señaló que sería interesante notar la diferencia en su club después de jugar 18 de 21 choques en el Busch Stadium.

De todas maneras, a Matheny le fue un poco difícil convencer a muchos cuando su equipo regresó a casa el 12 de mayo y fue apabullado por los Cachorros 17-5. Sin embargo, para aquel partido habían llegado desde otra ciudad después de otro largo viaje, así que el encuentro vs. Chicago fue prácticamente otro juego en la ruta.

En San Luis, donde el béisbol siempre es un tema en boca de todos, muchos estaban preocupados. ¿Sería que los Cerveceros se despegarían de todos en la División Central de la Liga Nacional? ¿Llegarían los Cardenales al menos a la postemporada?

Ahora las cosas han cambiado. Sin importar los motivos, estos Cardenales (29-24 antes de la acción del jueves) por fin lucen como el club que muchos pensaban que serían. En un trecho de solamente dos semanas -- con apenas tres juegos como visitantes -- ganaron 10 de 14 partidos y acortaron la ventaja de Milwaukee de 5 ½ juegos a 2 ½. En otras palabras, San Luis podría estar a unos cuantos días de alcanzar la cima.

Justo como Matheny lo pronosticó, estos Cardenales ya no parecen los agotados viajeros. Su ofensiva ha mejorado -- de 3.7 carreras por juego cuando tenían marca de 19-20 a 4.5 durante su actual trecho de 10-4. Su pitcheo ha tenido un gran repunte también, mejorando su efectividad de 3.50 a 2.30. En este trayecto, su rotación ha sido la mejor en las Grandes Ligas, consiguiendo foja de 7-2 con un promedio de carreras limpias de 2.11.

Esto demuestra que no hubo motivos para preocuparse. Los Cardenales no son los mismos del año pasado. Tampoco podrán ganar de la misma manera. Ver lo que hacen ahora resalta lo histórico que fueron sus logros del 2013.

San Luis hizo algo que casi seguramente no se volverá a ver. Encabezaron el Viejo Circuito en carreras anotadas (4.8 por encuentro) a pesar de conectar apenas 125 jonrones. Solamente los Gigantes y los Marlins pegaron menos, y aquellas ofensivas no fueron tan buenas.

Los Cardenales lo lograron siendo el equipo más eficiente en cuatro décadas. Aprovecharon sus oportunidades al batear .330 con corredores en posición de anotar. A esto no se le puede llamar suerte porque lo hicieron durante seis meses.

Fue el mejor promedio con corredores en posición de anotar en la Gran Carpa en al menos 40 años -- mucho mejor que cuando los Tigres del 2007 y los Rockies de 1996 batearon .311 en dicha situación.

Era de esperarse que los Cardenales cayeran a la tierra un poco. Y a menos que agregaran más poder, era posible un descenso en su ofensiva.

Y así ha ocurrido.

Antes de la acción del jueves, San Luis bateaba .238 con corredores en posición de anotar. Como .330 fue muy alto, ahora .238 es bastante bajo.

Ese número mejorará durante la temporada cuando bateadores establecidos como Allen Craig y Matt Carpenter hagan lo que siempre han hecho.

Pero este equipo no se vuela la cerca. Ocupan el 29no lugar en las Grandes Ligas con apenas 28 cuadrangulares. Solamente el dominicano Jhonny Peralta, con nueve, tiene más de cinco.

Esto hace del prospecto dominicano de 21 años, Oscar Taveras, una pieza muy intrigante para San Luis. Tiene promedio de .323 con siete bambinazos y un porcentaje de slugging de .527 en Triple-A Memphis, y el gerente general de los Cardenales, John Mozeliak, manifestó que Taveras ya está listo para unirse al equipo grande.

Pero no es así de simple. ¿En qué posición jugará?

Taveras, quien es calificado como el segundo mejor prospecto en las Grandes Ligas, juega en las esquinas de los jardines, pero con Matt Holliday establecido en el jardín izquierdo y Craig en la pradera derecha, el quisqueyano no tendría oportunidad de ver tiempo de juego. Los Cardenales podrían poner a Taveras en el bosque central, pero la defensas se vería afectada al reemplazar a Jon Jay o Peter Bourjos.

Taveras tiene el potencial de ser una presencia dinámica, pero ¿cómo lo incluirían en el equipo sin debilitar otro aspecto? Eso está por verse. Por ahora, los que indicaron que los Cardenales habían caído al abismo exageraron un poco. El jugar en casa pudo haber sido la solución.