Carlos Gómez y Manny Ramírez.

MILWAUKEE -- El jardinero dominicano de los Ceveceros, Carlos Gómez -- en aquel entonces un prospecto en el sistema de los Mets -- estaba estirando antes de un partido de pretemporada contra los Medias Rojas, cuando escuchó una voz que le dijo: "¡Oye muchacho!"

Era la voz de su compatriota Manny Ramírez, el toletero que con frecuencia Gómez veía por televisión durante su infancia en la República Dominicana. Aunque solamente compartieron una breve plática aquel día, dicha conversación se convirtió en la base de una muy buena amistad entre Gómez, ahora uno de los jugadores más reconocidos de la Gran Carpa, y Ramírez, uno de los personajes más reconocidos en toda la historia.

"Después de eso, siempre que nos veíamos, conversábamos", expresó Gómez. "Luego cuando estuve en Minnesota, intercambiamos números telefónicos y comenzamos a llamarnos. Después, jugamos juntos en las Aguilas Cibaeñas y practicábamos juntos. Así comenzó todo".

Gómez, de 28 años de edad, se ha establecido como una estrella en las últimas tres campañas en Milwaukee, y señala a Ramírez como una gran influencia en el desarrollo de su carrera. El jardinero central calificó a Ramírez como "uno de los mejores seres humanos que he conocido" por medio de una foto en Instagram para desearle a Ramírez un feliz cumpleaños número 42 el 30 de mayo.

Mientras Gómez entraba y salía de la titularidad durante sus primeras cinco campañas en las Grandes Ligas tras debutar en el 2007, Ramírez seguía como una fuente de ánimo para el guardabosque joven.

"Siempre que tengo un buen juego o hasta un juego en el que me va mal, él me llama", dijo Gómez. "Me dice que he hecho un buen trabajo, que siga lo que me ha aconsejado, que crea en mi talento y que todo saldrá bien. Y que cuando no salgan las cosas bien, debo llegar al día siguiente con más intensidad, y me daré cuenta de que podré darle vuelta a todo".

Pero Gómez manifiesta que Ramírez le ha brindado más que motivación. Manny también le ha ayudado a perfeccionar su mentalidad en el plato, al enseñarle a explotar las tendencias de algunos lanzadores. Indica Gómez que con el paso del tiempo, ha aprendido que el éxito a largo plazo es mental al igual que físico, y Ramírez le ha aconsejado a cómo prepararse para cada juego.

Gómez explica que la manera en que Ramírez lo ha guiado demuestra que tendrá éxito en su nuevo papel como jugador/coach en el equipo Triple-A de los Cachorros.

"He aprendido bastante de él", dijo Gómez. "Sé que cometió varios errores cuando era joven. Es un gran hombre. Los Cachorros acertaron al firmarlo y enviarlo como jugador y coach en Ligas Menores. Ayudará a esa organización en muchos aspectos".

Varias de aquellas lecciones fueron impartidas durante sus entrenamientos de temporada muerta. Gómez dice que todas sus experiencias con Ramírez contradicen la imagen de caricatura popular de "Manny siendo Manny".

"Cuando la gente no lo conoce, piensa que Manny es loco y raro", expresó Gómez. "Es una persona diferente. Es trabajador. Cuando estamos en Dominicana, me llama a las 7:30 a.m. para ir al gimnasio. Estamos ahí hasta las 2 p.m. Nuestra mentalidad es siempre trabajar fuerte".

Cuando Ramírez fue firmado por los Cachorros a finales de mayo, muchos cuestionaron su contratación debido a sus dos pruebas positivas por sustancias para aumentar el rendimiento,, que resultaron en suspensiones. En una entrevista en marzo, Ramírez reconoció que cometió un error al tomar sustancias para mejorar el rendimiento, y Gómez dijo que durante su relación no han hablado del tema.

"No me gusta recordarles a mis amigos sus errores", declaró Gómez. Todos [los que fueron suspendidos por dopaje] tuvieron sus motivos para hacer eso, y él no tiene que explicármelo.

"Estaré a su lado y lo apoyaré, porque es mi amigo. Él siempre ha estado a mi lado con cosas positivas en mi carrera y en mi vida. Me habla como un padre y me dice que deje las cosas en el pasado y que siga adelante".

Gómez tiene la misma postura con otros que fueron suspendidos por dopaje, incluyendo a su compañero en los Cerveceros, Ryan Braun. El dominicano manifestó que piensa que aquellos jugadores tienen el suficiente talento para jugar en las Grandes Ligas sin sustancias prohibidas y que ya cumplieron su castigo.

Por su parte, Ramírez emitió un comunicado cuando los Cachorros lo contrataron, expresando que quería dejar atrás su fallas y continuar siendo un mentor para peloteros jóvenes.

"Estoy en una etapa en mi vida y mi carrera en la que quiero aportar al juego que amo -- el juego que es tan importante para mí y que ha hecho tanto por mi familia", dijo Ramírez en su comunicación. "Sé que estoy cerca del final de mis días como jugador, pero tengo mucha experiencia que quiero compartir con la siguiente generación -- de las cosas que deben y no deben hacer".

Y mientras Ramírez trabaja para seguir formando a los prospectos de Chicago, se puede asegurar que continuará ayudando a Gómez con sus llamadas después de los juegos.

"Cuando era niño, siempre observaba a Manny", dijo Gómez. "A veces no puedo creer que tengo la oportunidad de tenerlo como amigo".